El despliegue del senador Alejandro Murat en la política regia es, de momento, accidentado. En las últimas horas creció el malestar en la bancada de los diputados locales ante la convocatoria que el exgobernador de Oaxaca lanzó para mañana martes.
Murat, según dicen en la bancada, quiere un evento para arremeter contra el gobernador Samuel García, pero pretende que la voz cantante la lleven los legisladores mientras tanto, él solo gestiona la reunión.
Para los diputados con aspiraciones electorales, el choque frontal con el gobernador es un problema porque en sus propios electorados existe simpatía hacia MC y enfrentar a Samuel puede significar una merma en el caudal de adhesiones.
“Murat es muy nuevo acá, quiere armar eventos pero no se da cuenta que el voto de Morena tiene mucho más que ver con el de MC que el de MC con el del Frente PRI-PAN”, deslizaron a esta redacción desde el Congreso.
El senador, además, tiene ciertos modos de su formación priista que tienen poco eco en el esquema horizontal y caótico del morenismo estatal: envía mensajes por teceros, no le gusta que lo interrumpan y no explica ninguna de sus decisiones. Muy similar a su padre, solo con el agregado de cierta sofisticación por sus años de estudio en Nueva York.
Al mismo tiempo, comienza a instalarse la tesis de que Murat tendría cierta preferencia por Tatiana Clouthier, a partir de que es la aspirante de Morena que más ha criticado al gobernador.
En reuniones privadas, el senador ha señalado que es probable que en Nuevo León se impongan los criterios de género y que, en ese plano, Clouthier es la candidata más consistente.
Esta novedad agrada en el campamento de MC, donde prefieren que la candidata de Morena sea Clouthier porque, aseguran, es la más vulnerable en términos de competencia electoral. Esta misma idea aparece en el War Room del Frente PRI-PAN.