Desde el pasado domingo por la noche el senador Alejandro Murat conocía que la Justicia Electoral tenía altas posibilidades de emitir una resolución que tumbara la negociación en curso en el Congreso estatal entre MC,PRI y PAN.
La decisión de los tribunales se comunicó el martes por la noche y dejo truncos una serie de acuerdos ante los cuáles Morena observaba desde la periferia.
Y es que, casi como una simulación constante, las acciones del senador oaxaqueño cambian, pero la respuesta es siempre la misma: el Frente PRI-PAN sale fortalecido porque el tricolor no quería acordar con el gobernador Samuel García, al contrario, la oposición es funcional a las chances de sus principales espadas, el alcalde Adrián De la Garza y la diputada Lorena De Garza. Durante el fin de semana Murat tuvo varios contactos con Alejandro Moreno Cárdenas.
Mientras todo esto sucede, el gobernador realizó intensas gestiones ayer martes en la CDMX. Una agenda más secreta que reservada y que tenía por objetivo frenar una determinación judicial que venía con fuerte impulso desde Palacio Nacional y cuya trayectoria final era frenar cualquier entendimiento legislativo.
La cuestión de género, desde ya, es secundaria: Morena busca evitar que el gobernador sea candidato en 2030. La propia pelea por la gubernatura está subordinada a ese horizonte.
En paralelo, Dante Delgado, hombre fuerte de MC, hace sus cálculos y comienza a gestionar la intervención en la sucesión de un estado que su partido necesita retener.
Delgado está completamente contrario a que Mariana Rodríguez sea candidata, así como también pesa un veto sobre Miguel Flores. Esto último es entendible porque Flores, a pesar de sus esplendidos saraos, nunca creció en las encuestas. Pero Marina tiene una centralidad ineludible, un ascenso que se cimentó a instancias de Delgado.
Las opciones que impulsa el hombre fuerte del partido son el senador Luis Donaldo Colosio y, cada vez con mayor interés, el alcalde de Guadalupe Héctor García, ahora con gran impulso por el furor de la Copa del Mundo.
El gobernador, por su parte, cultiva todavía el proyecto de Félix Arratia y habla, en privado, de otra opción cuyo nombre todavía no devela.
Este cruce definirá diversas cuestiones, no solo en Nuevo León, sino también en otras geografías y en otros momentos, como es la contienda presidencial.