Luego de los resultados adversos en Coahuila para Morena, los actores del movimiento en Nuevo León comienzan a preocuparse por el hándicap electoral de la marca en el norte del país.
Hubos dos cuestiones críticas sobre las cuales tomaron nota en Monterrey: el efecto aplanadora del gobernador Manolo Jiménez y la falta de cobertura desde instancia federales.
La primera es una lectura netamente política: al gobernador del PRI no le importó que arrasar a Morena tuviera algún tipo de represalia por parte del gobierno federal. “Manolo ni siquiera se preocupó en dejarnos ganar un distrito, ¿Había hecho lo mismo en el sexenio anterior?”, deslizan.
El otro asunto también tiene que ver con la CDMX: a lo largo de la jornada electoral desde los comandos de Morena llamaron en reiteradas ocasiones a la Guardia Nacional y la FGR para denunciar irregularidades y supuestas coacciones electorales. Pero las llamadas no fueron respondidas. La única respuesta fue el mensaje, olvidable, de Ariadna Montiel.
Según pudo conocer LPO, en una reunión que sostuvieron los integrantes del partido con el delegado Alejandro Murat este lunes, se mostró preocupación por las encuestas a un año de las elecciones en Nuevo León.
“Claro que nos preocupan los resultados allá, en Nuevo León estamos en tercer lugar en la mayoría de los municipios… por eso la idea es que se radicalice Morena, muy duro” deslizó una fuente del partido.
Tras el cónclave morenista, todos los perfiles del partido acudieron al Congreso estatal para presentar una solicitud de juicio político en contra del gobernador Samuel García. Parte de “la radicalización” de la marca en el norte, comprende en ir en contra de MC y el PRI-PAN en Nuevo León, así como insistir con los embates en contra de la gobernadora panista Maru Campos en Chihuahua. De hecho, fuentes deslizan a esta redacción que se alistan otras tres denuncias a nivel federal en contra de la oposición.
En el discurso público, a pregunta expresa de LPO, Murat Hinojosa consideró que el carro completo del PRI en Coahuila no representa ningún riesgo ni en Nuevo León ni Chihuahua, ya que se trata de panoramas distintos.
“Los números en el país son claros, hay una opinión positiva en el gobierno federal, cada entidad tiene su propia realidad y en Nuevo León están las condiciones dadas para un cambio real para construir, con Morena y sus aliados, una propuesta que le permita a toda la población de Nuevo León… el estado tiene las condiciones para que llegue Morena”, dijo el senador.
Otros actores, como el alcalde con licencia, Andrés Mijes, prefirieron evitar hablar del panorama en el estado colindante: “Coahuila es Coahuila, Nuevo León es Nuevo León, la respuesta la deben de dar los morenistas de allá”.