Tras semanas del arresto de Eugenio Maiz Domene, dueño de la empresa energética Next Energy, el alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza, rescindió el polémico contrato que incluso valió para que la 4T iniciara investigaciones ante la FGR.
Luego de polémicas, litigios y hasta confrontaciones mediáticas con el ex alcalde Luis Donaldo Colosio en que defendió el acuerdo contractual, la Dirección de Adquisiciones municipal giró la cancelación de dicho contrato a mediados de mayo, aunado a una notificación a la banca involucrada para la cancelación de los pagos.
El motivo de la cancelación fue por presunto incumplimiento de la empresa, al no concretar proyectos en materia de energía limpia, entre que incluía paneles solares, obras en un terreno ubicado en Cerralvo, entre otros.
El contrato que impulsó De la Garza comprometió al municipio a desembolsar hasta 7,390 millones de pesos en 30 años. Colosio Riojas redujo el monto y el lapso de pago, sin embargo, según el ahora senador, el acuerdo mantenía candados que evitaban su cancelación.
En Palacio de Cristal entienden que deslindarse del contrato con la polémica Next Energy también es parte de la estrategia para evitar cualquier clase de polémica de cara al proyecto a la gubernatura de De la Garza.
De hecho, desde la detención de Maiz Domene por presunto fraude en Aguascalientes, el edil regio también realizó un sutil movimiento relacionado al polémico caso: Echó de su gabinete a la panista Jovita Morín, quien estuvo involucrada en el desfalco en el gobierno hidrocálido.
Durante las últimas semanas, incluso Morena emitió denuncias ante la Fiscalía General de la República para iniciar una investigación respecto a este caso, alegando presunto desvío de recursos.